Camas articuladas

¿Qué colchón es mejor? Tipos de colchón

El colchón tiene una vida útil de unos diez años. Por lo general es una inversión que hacemos en nuestra salud y en nuestra comodidad. Como todo mueble o accesorio de uso personal responde a nuestras necesidades. Aspectos como el hundimiento pueden ser síntomas de deterioro, lo que afecta la calidad del sueño.  

Antes de realizar la compra de un colchón es importante conocer las propiedades de cada tipo de colchón. A continuación abordaremos aquellos rasgos más característicos de cada uno.

TIPOS DE COLCHONES

Colchón de muelles ensacados

En este modelo cada muelle está encapsulado de forma independiente en una manta de tela. Esta estructura hace posible que cada muelle actúe con independencia y  libertad de movimientos. Sobre la carcasa de muelles se aplican de forma general diferentes capas de confort, normalmente de espuma HR, o viscoelástica. Lo que permite adaptabilidad y transpirabilidad.

Colchón de espuma HR (high resilience)

Por lo general es un colchón muy adaptable gracias a su núcleo que  está formado por un bloque de espuma de célula abierta. Presenta diferentes tipos de confort (firme, medio y suave). Se pueden aplicar también diferentes capas de confort y variedad de tejidos acolchados al núcleo. 

Colchón de látex

Este modelo tiene características hipoalérgicas y su núcleo suele obtenerse de resinas de un árbol tropical aunque también existen composiciones sintéticas. Es muy recomendado para estructuras de tipo  somieres articulados.  Es pesado y de fácil adaptación al contorno del cuerpo por lo que reduce la necesidad de cambio de postura. En comparación con los colchones viscoelásticos estos ofrecen un soporte más firme.   

Colchón viscoelástico

La espuma viscoelástica o memory foam como también se le conoce es el material más adaptable, reacciona al calor corporal y reduce los puntos de presión en las zonas de más peso. Su capacidad de adaptación aporta una sensación envolvente. Al repartir los `puntos de presión también una sensación de ingravidez. Al mismo tiempo que se libera la presión vuelve a recuperar el estado original.

Por norma los colchones de viscoelástica son colchones mixtos. La idea de que un colchón es totalmente viscoelástico no es del todo cierta debido a que siempre van a necesitar un soporte que aporte firmeza, por lo que generalmente se emplea la combinación de la  viscoelástica con espumas HR. Esto quiere decir que se componen de un núcleo o carcasa que puede ser de diferentes composiciones y luego se añaden capas de confort de viscoelástica.

Colchón de muelle bonell

El Bonell es el estilo más clásico. En cuanto a los colchones de muelles, uno de los rasgos característicos es el alto grado de transpirabilidad que tienen. En este modelo también se emplean estructuras con  capas de confort de diferentes materiales Suelen ser colchones económicos. Suelen ser ideales para camas personales pues los muelles no trabajan de forma independientes

Aspectos a tomar en cuenta para comprar un colchón

  • Firmeza del colchón

En cuanto a la firmeza no debemos confundirla con la dureza, pues en un colchón solamente deseamos la primera. Recuerda que un buen colchón debe repartir el peso del cuerpo de la manera adecuada.  Esto quiere decir que un colchón duro y rígido nunca cederá a la anatomía del cuerpo lo cual será perjudicial. Con esto tiene mucho que ver el peso de cada quien. Un colchón de calidad debe respetar la curvatura natural de la columna vertebral, boca arriba y alineada mientras se duerma de lado.

Por otro lado si el colchón es demasiado blando el cuerpo tiende a hundirse y esto tampoco es bueno.  La sensación de calor aumenta debido a la falta de circulación del aire. Mientras que la columna vertebral y la espalda no quedan  bien sujetas, ni al dormir boca arriba, ni de lado..

Por tanto en cuanto a la firmeza lo primero que hay que tomar en cuenta es el peso de la persona. Esto ayudará a determinar cuál es el colchón ideal.

  • Cantidad de personas

La cantidad de personas que usarán el colchón es un dato que  marca la diferencia pues ya hemos visto que hay colchones que no realizan la distribución del peso de forma equilibrada. Cuando dormimos con nuestra pareja es necesario que los colchones tengan la propiedad de independencia de lecho. Esto significa que cualquier movimiento que tenga uno de los miembros no se vea reflejado en el lado del otro.

Los materiales que logran aislar el movimiento, impidiendo que se transmita de una zona del colchón a otra son: los muelles ensacados, los bloques de espuma de alta densidad, el látex o la viscoelástica

  • La forma de dormir

Como duermes también determinará qué colchón comprar. Si la postura que adoptas es boca abajo se recomienda un colchón de firmeza alta, con un buen nivel de adaptabilidad. En el caso de las personas que duermen de lado se sugiere el uso de un colchón adaptable, independientemente de la firmeza, de dureza no muy alta.

¿Cómo elegir correctamente un colchón de cuna?

Como en todos los caso las dimensiones son claves. Lo primero debe ser un estimado de la talla pues los bebés tienen necesidades muy particulares por lo que el colchón debe adaptarse a su morfología. Las medidas ideales suelen ser de 60 x 120 cm  para un bebé de 0 a 5 años, mientras que de 70 x 140 cm para los niños de 0 a 7 años. La mayoría de las cunas adaptadas a estos colchones son evolutivas.

El grosor es otra de las características a tomar en cuenta. El más adecuado es entre 12 y 18 cm. El peso de los bebés es ligero de manera que sería innecesario que el grosor sea mayor.

Anteriormente abordamos la diferencia que marca la firmeza. En el caso de los bebés sucede algo parecido. Un bebé necesita un colchón bastante firme. Los ideales son aquellos de densidad 20 y 22 kg/m³.

En cuanto a la composición lo mejor es optar por las espumas naturales como: La espuma de alta resistencia la cual proporciona un buen confort y una firmeza ideal, el látex el cual aporta gran comodidad y flexibilidad, la espuma crea zonas de confort adaptadas a los puntos de presión del cuerpo, fibra de coco Un material ecológico que permite la circulación del aire, mientras que evita la apreciación de humedad y por lo tanto la aparición de bacterias y ácaros,

En cuanto al material viscoelástico, no es recomendable para un niño

La espuma viscoelástica no es recomendable para un niño. Un niño en pleno crecimiento debe descansar sobre un colchón más firme y este material resulta demasiado blando para acompañarlo durante su desarrollo.

¿Cómo limpiar un colchón?

La limpieza del colchón es una de las tareas que debemos hacer periódicamente. La higiene debe ser prioridad. Para acabar con las manchas de sudor, bacterias, polvo y otros rastros de líquidos proponemos las siguientes soluciones:

La mezcla de limón y agua: es muy efectiva para remover las manchas del colchón como la orina, sudor y vómito. También contribuye a la eliminación de los olores del colchón.

Bicarbonato: debe mezclarse con agua tibia hasta crear una pasta con la que se logra eliminar las manchas en el colchón.

Vinagre: El más usado para limpiar las manchas del colchón es el vinagre blanco. Puede emplearse eliminar manchas de orina como de sudor. SE debe humedecer un paño y luego frotar la zona afectada.

Agua oxigenada: Si encuentras una mancha de sangre en el colchón este producto es ideal. Se aplica directamente sobre la mancha con ayuda de un paño o algodón.

Detergente: El detergente líquido debe ser uno de los últimos recursos por ser más agresivo y menos económico. Siempre debe mezclarse con agua.

El uso de los disolventes también es una opción aunque los niveles de agresividad al tejido y de toxicidad para las personas son altos.

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